Actualmente nos movemos en un entorno que nos avasalla con
mensajes publicitarios, que nos satura con información sobre
aquello que nos conviene o no adquirir, sobre quién tiene
los mejores precios, sobre quién tiene los mejores
productos, sobre quién ofrece el mejor servicio, etc. Es un
entorno caótico, ruidoso e incluso llega a ser realmente
molesto.
La misión de los comunicadores es convertir
ese entorno (ineludible, necesario en nuestra
sociedad) en una atmósfera limpia, despejada,
tolerable ante nuestros sentidos. De esta manera
los mensajes serás más claros, legibles y
cumplirán mejor su objetivo.
El entorno publicitario debe ser así. Y para que esto
funcione, la comunicación visual debe partir de otro
entorno ya definido con esa propuesta, un entorno con
objetivos claros, un entorno que cree mensajes ceñidos a
sus objetivos, un entorno creativo. |